En nuestra joyería trabajamos exclusivamente con oro de 18 quilates, conocido legalmente en España como Oro de Primera Ley.

el oro puro (24kt), aunque valioso, es demasiado delicado para resistir el uso diario. Por eso, en joyería se trabaja con oro de 18kt, que representan el equilibrio técnico perfecto: un 75% de oro puro combinado con una aleación que le aporta la dureza necesaria para poder trabajar correctamente el metal. asegura piezas sólidas, duraderas y con un brillo inalterable, manteniendo la esencia del oro en cada creación.

A diferencia de los baños, los chapados o la plata dorada, nuestras joyas son fabricadas con oro desde su núcleo hasta su superficie. cada una de nuestras creaciones lleva su correspondiente sello oficial de contraste, mostrando una calidad certificada. No se oxidan, son hipoalergénicas y mantienen su valor intrínseco a lo largo del tiempo.

Aunque pueda variar en color —oro amarillo, blanco o rosa— la proporción de metal precioso siempre es la misma. El oro blanco, por ejemplo, conserva la misma cantidad de oro que el amarillo, con una aleación que le aporta su tono elegante y distintivo.

El oro es el material más inalterable que existe, un símbolo de prestigio y permanencia que trasciende culturas y épocas. Su valor es tan real que sostiene las reservas económicas mundiales y tan resistente que incluso formó parte del equipo en el primer paseo espacial. No es casualidad que lo veamos brillar en los podios olímpicos o que se encuentre en la naturaleza en estado puro: el oro encarna lo verdadero y lo eterno.

Precisamente esa naturaleza inquebrantable lo convierte en un tesoro para toda la vida. Al ser hipoalergénico, inoxidable y capaz de mantener su brillo intacto, es un material que no entiende de géneros ni de modas pasajeras. Elegir una de nuestras piezas es realizar una inversión tanto emocional como material; es poseer una creación que combina arte, tradición y modernidad en una joya destinada a acompañarte siempre.